
Paula Herrera, responsable del control de infecciones de la provincia, explicó a InformateSalta que la situación en países limítrofes se vigila de manera permanente y que el objetivo principal es reforzar la prevención y la consulta temprana.
“La alerta que emite Chile es por un aumento del número de casos y un aumento de la mortalidad de los casos”, señaló Herrera, al recordar que el país vecino reportó 46 casos en el año, con una letalidad cercana al 40%.
En Salta, la enfermedad también presenta una mortalidad similar, que suele ubicarse entre el 30% y el 40%, dependiendo de la consulta temprana, las condiciones de cada paciente y la evolución del cuadro.
Según precisó, en lo que va del año se registraron 19 casos de hantavirus en distintos puntos de la provincia y 6 personas fallecidas, presentándose la mayoría de los contagios en Orán, aunque también hubo casos en General San Martín, General Güemes y Metán.
Herrera explicó que en Salta la cepa circulante se transmite del animal al humano, principalmente por contacto con orina o materia fecal de roedores contaminadas con el virus, agregando que esas partículas pueden aerosolizarse en ambientes secos e ingresar por vía respiratoria, aunque también pueden contaminar objetos. Aclaró además que en la provincia no se documentó transmisión de persona a persona.
La especialista remarcó que no existe un antiviral específico ni vacuna, por lo que el diagnóstico temprano resulta clave para iniciar un manejo clínico que ayude a prevenir o mitigar complicaciones.
El período de incubación puede ir de 7 a 40 días, y una vez iniciados los síntomas, el cuadro grave suele aparecer entre el día 7 y 10.
Para prevenir, recomendó extremar cuidados en lugares donde pueda haber presencia de roedores como galpones cerrados, zonas cercanas a ríos o espacios de acampe. La principal medida es no limpiar en seco sino humedecer antes para evitar que las partículas se dispersen en el aire.